FERTILIDAD

La fecundidad es un fenómeno complejo donde interactúan múltiples factores para lograr el éxito de la concepción. Incluye diversos procesos biológicos que ocurren tanto en el hombre como en la mujer y, por lo tanto, la alteración de alguno de estos mecanismos en uno o ambos miembros de la pareja puede resultar en la reducción parcial o total de la capacidad reproductiva y en estos casos se habla de infertilidad.

Actualmente se sabe que el 40% de las causas de infertilidad responden a factores masculinos, otro 40% a factores femeninos y el 20% restante son compartidas. En consecuencia, el estudio de la pareja y la búsqueda de las causas de infertilidad masculina son fundamentales, y en esta instancia cobra mucha importancia el estudio completo del semen.

La infertilidad en el hombre puede ser consecuencia de defectos anatómicos (anormalidades urogenitales congénitas o adquiridas), infecciones del tracto genital, incremento de la temperatura a nivel escrotal, alteraciones endócrinas, defectos genéticos y factores inmunológicos que alteran la capacidad fecundante del semen.

La capacidad fecundante en el hombre se evalúa principalmente a través del estudio minucioso del esperma, además debe acompañarse de una completa evaluación clínica que incluye el estudio de los dosajes hormonales correspondientes a nivel del laboratorio, como así también un interrogatorio adecuado que permita evaluar la existencia de factores de riesgo asociados a infertilidad (ciertos hábitos de vida, exposición a sustancias tóxicas) etc.

El espermograma debe incluír el análisis físico-químico, el estudio morfológico y de motilidad de los espermatozoides, el estudio por microscopía electrónica y cariotipo de los espermatozoides (en casos de sospecha de anormalidades cromosómicas), el estudio microbiológico (espermocultivo) y el estudio inmunológico; este último permite detectar la presencia de anticuerpos dirigidos contra estructuras del espermatozoide que podrían estar asociados a la disminución de la fertilidad en el hombre.

En la mujer, las causas de infertilidad involucran también alteraciones endócrinas, anatómicas, procesos infecciosos, defectos genéticos y procesos inmunológicos. Además, existen factores de riesgo asociados a la infertilidad femenina entre los que se debe mencionar la edad avanzada.

En general, la infertilidad femenina puede estar representada por entidades donde pueden evidenciarse alteraciones en la ovulación o aquellas situaciones que se asocian con las pérdidas gestacionales recurrentes.

Entre los factores reconocidos como causales de los abortos recurrentes se pueden mencionar: factores inmunológicos, genéticos, anatómicos (uterinos), endócrinos, infecciosos, ambientales; además de ciertas condiciones de riesgo, fundamentalmente dadas por la edad avanzada de la mujer y la exposición a sustancias tóxicas.

Dentro de los factores inmunológicos, el Síndrome antifosfolípidos cursa con la presencia de anticuerpos que se asocian con retardo del crecimiento intrauterino, preeclampsia y partos prematuros y se piensa que pueden estar relacionados con infertilidad dado que afectan los eventos de implantación del embrión y el desarrollo placentario. De ahí la importancia de su investigación a nivel del laboratorio en mujeres con abortos a repetición.

La falla ovárica prematura (FOP) es un desórden asociado con infertilidad anovulatoria en mujeres menores de cuarenta años, que puede reconocer diferentes etiologías: alteraciones genéticas, infecciones virales, factores ambientales (sustancias tóxicas), alteraciones metabólicas, iatrogenia, quimioterapia, radioterapia, daño autoinmune. En un alto porcentaje de mujeres FOP es idiopática.

Clínicamente se caracteriza por amenorrea, deficiencia estrogénica y niveles elevados de FSH. La presencia de anticuerpos anti-ovario constituye un marcador serológico importante que indica la participación de mecanismos inmunológicos en el desarrollo de la FOP.

La función tiroidea está íntimamente asociada con la fertilidad femenina, por lo tanto los cuadros de hipotiroidismo representan una complicación dado que se asocian con alteraciones en la ovulación, implantación, también son causales de complicaciones del embarazo y abortos

En la tiroiditis de Hashimoto, la autoinmunidad tiroidea se manifiesta por la detección de anticuerpos antiperoxidasa tiroidea y antitiroglobulina , los cuales representan un riesgo para la viabilidad del embarazo si se encuentran en títulos elevados